3 de abril de 2011 - El Club Ajedrez Piolín, octavo en el torneo de Vitoria.
Interesante torneo el que se celebró hoy en Vitoria. La XXIV edición del Bernardino Cotello respondió a las expectativas. 17 equipos y un mayor nivel respecto al año pasado. Por otro lado, el equipo del Piolín obtuvo peores resultados que en la anterior edición. Yo subí un puesto y jugue en el tablero uno. Para empezar, David Astasio, un maestro local con el que obtuve tablas tras una dura partida. Pero mi equipo fallo demasiado, especialmente Julián en el segundo tablero. la falta de competición recientemente se noto y la timba que jugamos el viernes los otros tres miembros del equipo, nos sirvió como entrenamiento para este duro torneo. Pero el torneo no fue un todos contra todos sino que se dividió en dos grupos jugándose por la mañana dos ligas (una de 9 y otra de 8 equipos) y por la tarde mini ligas a doble vuelta de 4 equipos, luchando los dos primeros de cada grupo por el primer puesto, los 3º y 4º por el quinto y asi sucesivamente. Del sistema he de decir que no me gusto, dado que con algunos rivales jugamos hasta tres partidas mientras que con otros no llegamos a jugar. Considero que dada la participación y ritmo de juego, una liga de todos contra todos habría sido factible y posiblemente, un sistema más justo. No obstante, esto es una opinión personal. Dado como fueron los horarios del torneo, el hecho de hacer una sola liga habría supuesto alargar el torneo apenas media hora más. Pero la estructura del torneo fue la que fue.
De las 13 partidas que jugué, tan solo perdí una, contra el tablero uno del equipo de Castro en lo que fue una partida muy mala por mi parte. La segunda partida contra el mismo jugador conseguí unas milagrosas tablas en el último segundo en un final de rey contra rey, alfil y peón, pero que posicionalmente no se podía ganar. Tres partidas me toco jugar con el maestro local y en las tres se llego a un emocionante final de torres. En la primera, tablas apuradas tras estar con peón de menos, en una posición inferios. Finalmente iguale y ambas banderas cayeron. En la segunda estuve mejor, con peón de más y más tiempo, pero el final no supe resolverlo acabando en tablas. En la tercera partida sufrí más de lo esperado y cuando iguale la posición pedí tablas pero mi rival las rechazo dado que apenas me quedaba tiempo. Tras un juego muy rápido logre remontar los segundos de desventaja ganando finalmente por un segundo. Del resto de jugadores hay que decir que por la mañana estuvieron más o menos bien. Jaime logro 4,5 puntos en el tablero 4, Villar 5 puntos, yo 5,5 y Julián 2 de 7, lo que dio un total de 17 puntos sobre 28. Con este puntaje nos clasificamos cuartos para la tarde, en la que los resultados del equipo fueron notablemente más pobres. Quizás paso factura el cansancio del viaje, el caso es que en la lucha del 5º al 8º puesto, varias derrotas claras nos condenaron a la octava posición. Mucho nivel tuvo el torneo, con participación de distintos lugares del norte de España. País vasco, Asturias, Cantabria, Navarra, Castilla y León y La Rioja tuvieron representación en el evento.
En la lucha por el primer puesto, el equipo de Cantabria, liderado por Enrique Tejedor, se hizo con el triunfo final, por delante de equipo vasco del Ruta Europa, con Iruzubieta como primer tablero. Por detrás de estos quedaron los equipos de Asturias y Navarra.
El torneo tuvo polémica, especialmente en la mesa una en las partidas entre Asturias y San Viator "A" por la mañana y Asturias y Ruta Europa por la tarde. Reclamaciones de posibles ilegales tuvieron la culpa. Por otra parte, la coronación de una torre dada la vuelta en una partida de mi equipo, o el hecho de que a uno de nuestros rivales le sonara el móvil, fueron otras de las tantas anécdotas que sucedieron. Ese móvil en la partida de Villar, nos dio un punto que al a postre no serviría para nada.
En resumen, el torneo nos dejo cierto sabor agridulce. La alta participación pudo complicar las cosas a la organización, y el hecho de que en un grupo hubiera 9 equipos y en otro 8, altero algo los horarios, acabando por la mañana un grupo antes que el otro y habiendo por la tarde un parón de 10 minutos, que en la parte final, a algunos se nos hizo un poco largo. Alguno se quejo de poca luz en la primera sala, aunque nosotros no tuvimos ese problema, ya que jugamos todo el torneo en la sala dos, y por el número asignado, siempre en la misma mesa.
Decir para terminar, que el viaje se nos hizo algo más largo de lo previsto. Quizás la nueva normativa de circular como máximo a 110 tuvo algo que ver en que llegásemos algo más tarde de lo previsto. El mal tiempo también ayudo en ese retraso, más luego en dar con el colegio San Viator, nos hizo perder otro poco de tiempo. Sin embargo, no fuímos los únicos que nos retrasamos, empezando el torneo algo más tarde de lo previsto.
Resumiendo, esta fue nuestra experiencia de hoy en Vitoria, en el tradicional torneo de partidas relámpago que se celebra en el colegio San Viator. Desde aquí, agradecer a la organización la invitación a su torneo. Esperando la visita del club San Viator a nuestro torneo veraniego por equipos, que este año celebraremos el domingo 3 de julio, me despido desde aquí, dejando para mañana otros asuntos, como la resolución de la participación de Castilla y León en el campeonato de España de selecciones autonómicas. Mañana se cierra el plazo para apuntarse a nivel regional, por lo que mañana sabremos si alguien fuera de Valladolid tiene interés en participar en este evento que se celebrará este año en Gijón.